Remedios caseros para el dolor de garganta

By | 4 abril, 2015

El dolor de garganta es una molestia común para todas las personas con diferentes causas posibles. Hay gente que lo sufre casi todos los meses, mientras que otros con más suerte apenas tienen dolor de garganta una vez al año o menos.

 

La dificultad de identificar sin ayuda médica la causa probable de esta molestia, ha fomentado que muchos remedios caseros para el dolor de garganta sean aplicados, pero no todos son realmente fiables. Estos son algunos de los remedios que de verdad ayudan a aliviar el dolor de garganta que es cosa distinta a los remedios para quitar la tos:

Beber mucha agua: Uno de los mayores problemas que causa dolor de garganta es la falta de hidratación de la misma. En casos graves produce faringitis, en casos más corrientes un ligero escozor o molestia. En todas las situaciones el agua alivia esta sensación.

Se recomienda beber entre dos y tres litros al día, de forma constante y, a ser posible, mineralizada. Al principio este remedio cuesta, pero conforme la garganta va recibiendo hidratación, la persona se encuentra cada vez mejor, lo que a su vez le motiva a seguir bebiendo.

alivios para la garganta

Mezcla de miel y limón: Con esta mezcla se consigue un remedio casero infalible para el dolor de garganta. El cítrico del limón ayuda a eliminar posibles bacterias y la dulzura de la miel alivia el escozor.

Debe exprimirse entre dos y tres limones en un vaso, posteriormente se le aplica una cantidad equivalente de miel. Con una cucharita se mezcla bien, algo complicado realmente por la dureza de la miel frente a lo acuoso del limón.

Se debe tomar esta mezcla de miel y limón entre tres y cuatro veces al día, dos o tres cucharadas en cada ocasión. Se recomienda tapar el vaso en cada toma y cambiar de cucharilla.

Té e infusiones: Las bebidas calientes alivian el dolor de garganta. Para asegurarse una correcta hidratación y, al mismo tiempo, dar calor a la zona de forma constante, es muy útil preparar té o cualquier otra infusión no demasiado fuerte y que pueda tomarse a lo largo del día.

Lavarse los dientes con frecuencia: Además de que lavarse los dientes es una práctica que debe realizarse a diario por higiene personal, en el caso de dolor de garganta es especialmente útil. En muchas ocasiones este dolor es ocasionado por la presencia de bacterias. El uso de flúor (pasta de dientes) e hilo dental, ayudará a eliminar esas bacterias y a que el dolor de garganta desaparezca más rápido.

Sin embargo, no todos los enjuagues bucales sirven como remedio, algunos son demasiado abrasivos y pueden empeorar la situación. Es mejor dejarlos apartados hasta que pase el dolor de garganta.

Caramelos con lidocaína: Varias marcas de caramelos vendidas en farmacias incluyen lidocaína en su composición. Se trata de un agente anestésico, que sirve para adormecer temporalmente la zona. No es muy agresivo, pero se recomienda no abusar de estos caramelos. Es apropiado tomarlos poco antes de dormir, para coger el sueño más fácilmente.

Ducha caliente: Cuando alguien que sufre dolor de garganta se toma una ducha caliente reconoce que la sensación de molestia disminuye. Esto se debe a que la ducha caliente genera un ambiente húmedo, que combate la sequedad que produce irritación y, al mismo tiempo, dolor de garganta. Si es el caso, dos y hasta tres duchas calientes al día están más que justificadas.

Sopa caliente: El mayor remedio casero para el dolor de garganta combina todos los elementos anteriores en sí mismo, la sopa caliente. Ofrece hidratación, calor y, si es de pollo o vaca, mejor, ya que contienen una gran cantidad de sodio que ayudará a combatir el dolor más rápidamente.